Se estima que el 50% de la población adulta europea presenta alguna forma de enfermedad periodontal y que entre el 10-15% tienen periodontitis severa. En la última década, cada vez hay más pruebas científicas que demuestran la relación entre la enfermedad periodontal, junto con las bacterias que la causan,  y las enfermedades sistémicas que afectan a otras zonas del cuerpo, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, los accidentes cerebrovasculares y los bebés prematuros de bajo peso.

La relación entre lo que ocurre en la boca y lo que ocurre en el resto del cuerpo es una respuesta inflamatoria similar.

Sin embargo, es importante señalar que el desarrollo de la inflamación gingival o de los síntomas de la enfermedad periodontal no significa que una persona vaya a desarrollar definitivamente una afección sistémica. Hay muchos otros factores que contribuyen a la aparición de enfermedades cardíacas, diabetes, accidentes cerebrovasculares, etc.

CÓMO LOS ANTECEDENTES FAMILIARES/PREDISPOSICIÓN GENÉTICA PUEDEN AYUDAR A PREVENIR LA ENFERMEDAD PERIODONTAL

Según la Academia Americana de Periodoncia (AAP), los estudios científicos han descubierto que aproximadamente el 30 por ciento de la población puede estar genéticamente predispuesta a la enfermedad periodontal, con diferentes genes que desempeñan un importante papel en la susceptibilidad de la periodontitis.

Como resultado, a pesar de los hábitos de higiene bucal constantes, estas personas pueden tener seis veces más probabilidades de desarrollar la enfermedad de las encías. El uso de una prueba genética para identificar a las personas que están genéticamente predispuestas a la enfermedad periodontal antes incluso de que muestren signos de la enfermedad puede permitirles recibir intervenciones y tratamientos tempranos por parte de su odontólogo.

Los estudios han demostrado que cuando las personas que padecen afecciones como la diabetes, la enfermedad arterial coronaria y la enfermedad cerebrovascular (ECV), o el ictus, reciben tratamientos periodontales a tiempo, se reducen los costes de atención médica asociados.

Además, como los odontólogos son cada vez más conscientes del impacto que la enfermedad periodontal puede tener en la salud general de sus pacientes, están reforzando de forma proactiva la importancia de un cuidado e higiene bucal adecuados durante cada visita, recomendando activamente la visita a Clínicas periodentales con dentistas periodoncistas. Cabe destacar la importancia de cepillarse los dientes dos veces al día y utilizar el hilo dental a diario como forma de mantenerse sano.

¿CUÁLES SON LAS ASOCIACIONES DE LA ENFERMEDAD PERIODONTAL SOBRE OTRAS ENFERMEDADES?

La relación entre las enfermedades bucodentales y las enfermedades sistémicas se basa en el hecho de que las bacterias periodontales pueden entrar en el torrente sanguíneo y desplazarse a otras partes del cuerpo, donde pueden iniciar nuevas infecciones y desencadenar o exacerbar una respuesta inflamatoria. Es importante entender que una infección en la boca es una infección en el cuerpo, y como cualquier infección, puede propagarse. Además, como resultado de la infección, el cuerpo produce ciertas proteínas que circulan en la sangre, conocidas como Proteína C-Reactiva (PCR). Estas proteínas pueden provocar una irritación en las paredes de los vasos sanguíneos que, en última instancia, conduce a un estrechamiento de las arterias. Esto puede conducir posteriormente a un ataque al corazón o a un derrame cerebral.

Entre las afecciones médicas sistémicas afectadas por la enfermedad periodontal y las bacterias orales se encuentran las siguientes:

  • Aterosclerosis. La aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria. La enfermedad periodontal y la aterosclerosis coexisten frecuentemente en la misma persona. Los estudios han demostrado que con el tratamiento de la enfermedad de las encías, tanto la inflamación periodontal como la sistémica pueden disminuir. Dado que la aterosclerosis es una enfermedad inflamatoria, el tratamiento periodontal puede beneficiar al sistema cardiovascular. De hecho, los científicos han demostrado que los tratamientos periodontales intensivos han dado lugar a mejoras en la salud arterial. Al igual que el colesterol, el análisis de la PCR ha pasado a formar parte de los análisis de sangre para detectar los factores de riesgo cardíaco.
  • Afectaciones adversas del embarazo. La presencia de la enfermedad periodontal en las mujeres embarazadas se ha relacionado con los partos prematuros, la diabetes gestacional, la preeclampsia (un aumento repentino de la presión arterial al final del embarazo), el nacimiento de bebés con bajo peso y la pérdida del feto. Sin embargo, los investigadores han descubierto una reducción del número de nacimientos prematuros entre las mujeres que recibieron tratamiento periodontal durante el embarazo, en comparación con las que esperaron hasta después del parto para recibirlo. Las mujeres embarazadas que padecen una enfermedad periodontal pueden tener siete veces más probabilidades de tener un bebé que nazca demasiado pronto y demasiado pequeño. Se aconseja a las mujeres que estén pensando en quedarse embarazadas que se sometan a un examen periodontal completo.
  • Neumonía. Las infecciones periodontales pueden desplazarse hasta el cuello y el pecho, así como alojarse en los pulmones. De hecho, las investigaciones han demostrado que las bacterias y los patógenos periodontales se aspiran (se respiran) en las vías respiratorias de las personas con enfermedades graves de las encías. Por ello es importante realizar periódicamente curetajes para mantener la carga bacteriana lo más baja posible.
  • Diabetes. La inflamación periodontal es una complicación muy frecuente de la diabetes. Las personas con diabetes son más propensas a las infecciones y a la enfermedad periodontal grave, lo que significa que pueden necesitar acudir al dentista con más frecuencia para los curetajes. Se ha demostrado que reducir las infecciones de las encías mejora el control de la diabetes.
  • Enfermedades del corazón. Las personas con periodontitis descontrolada pueden padecer infecciones que provoquen una alta concentración de patógenos en la sangre, suponiendo un mayor riesgo de padecer enfermedades coronarias. Es más, desde hace tiempo se recomienda el uso de un tratamiento antibiótico para los pacientes con ciertas afecciones cardíacas cuando se someten a una terapia periodontal. Además, las investigaciones han relacionado la enfermedad periodontal y las bacterias relacionadas con ella con las enfermedades cardiovasculares, los accidentes cerebrovasculares, la endocarditis infecciosa y otras afecciones cardíacas.

La salud bucodental, así como los tratamientos de periodoncia tanto preventivos como para erradicar la infección son de vital importancia para evitar la propia enfermedad y otras desencadenadas de esta, si quiere recibir tratamiento tanto preventivo como de erradicación de la enfermedad, consulte con nuestra clínica para recibir el tratamiento más adecuado según sus necesidades o evolución de la enfermedad. Somos especialistas periodoncistas.